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18.10.10

¿VAMOS BIEN? ¿O SEGUIMOS MIRANDO... AL OTRO LADO?



Sin duda la crisis mundial y, por ende, de España, es una crisis de valores y, sobre todo, de credibilidad en el Sistema. Y eso afecta, mayormente, a la confianza del empresario y del ciudadano. Ni que decir tiene, que esta crisis de Sistema es algo profundo, no solo coyuntural y va para largo. Para empezar, a día de hoy aún no tenemos clara la dimensión de esta crisis, ni por tanto su posible duración... a pesar de lo que nos quieren hacer creer los políticos y presuntos expertos en el mundo entero! Llevo más de 20 años trabajando como consultor especializado en la gestión de crisis y, según mi modesta opinión, no se está haciendo nada por solucionarla ni por aprender de ella para corregir los errores del pasado!

Esta crisis, como todas, es una inigualable oportunidad de cambiar -y mejorar- las cosas, en un sistema fundamentado en el crecimiento desmesurado -basado en el supuesto estado del bienestar-, en la no creación de riqueza -economía solo financiera que crece y especula, con especulaciones-, el desequilibrio de los recursos naturales y en la terrorífica y absurda degradación del Medio Ambiente. Evidentemente esta crisis es una señal de alarma para evitar lo inevitable y, por tanto, cambiar las cosas y aprender a utilzar los nuevos paradigmas que pueden resumirse en un sencillo "no todo vale" en este mundo loco, que necesita de ese crecimiento para mantenerse y, lo que es peor, para acabar de aniquilarse a sí mismo. Hace unos días, precisamente, leía un grafitti en una calle de Barcelona, con un certero y sugestivo mensaje -supuestamente anti globalización- "tanto tiempo luchando para destruir el Sistema... y ahora es el propio Sistema el que se destruye". Clarificador... y cierto, sin duda!

Pero la oportunidad de cambiar las cosas que trae esta crisis -y cualquiera otra- está siendo -como siempre- boicoteada por los que, a cualquier precio, intentan desesperadamente que el Sistema sobreviva, aunque sea sin ética y contra natura... porque precisamente si algo tiene este Sistema es que no es nada humano, ni, por tanto, natural. Pero, como decía, los políticos del mundo entero, las instituciones y los poderes financieros -todos ellos los que más se lucran de las imperfecciones de este Sistema y de su evidente corrupción- están intentando poner "paños calientes" a las fisuras de este macabro y autodestructivo Sistema, prolongando sus efectos negativos y, evidentemente, lucrándose con todo ello, una vez más!

Ni que decir tiene que la única solución a este desaguisado es la voz y la acción del ciudadano del mundo y que, cada cual, actúe en su responsabilidad personal, social y profesional... y, sobre todo, no caiga en la tentación de creerse "los cantos de sirena" de unos políticos de la tendencia que sea, cuyo interés único es perpetuarse en el poder, a cualquier precio y olvidando a los ciudadanos, sus votantes! No vale la pena recordar que los políticos, la administración pública y las instituciones del tipo que sean están a nuestro servicio y no al revés, como actualmente actúan, aunque digan lo contrario. Si el ciudadano calla, el gobierno crece, se corrompe y se degrada...

Si cada ciudadano adquiere su parcela de compromiso personal, social o empresarial, si tiene el valor de desoir las voces de quienes se sirven de él, cumple rigurosamente sus deberes y exije sus derechos, haciéndose respetar como persona o como empresa... esta crisis podría ser, efectivamente, la oportunidad para mejorar las cosas y para volver a la sensatez, en un Sistema que había perdido los papeles, alentando el crecimiento desmedido a cualquier precio, el tráfico de influencias en vez de la meritocracia, el restringido bienestar de unos pocos, creando conflictos de cualquier tipo para crecer y degradando peligrosamente el Entorno Natural, que nos envuelve y, por ahora, nos mantiene vivos!

Miguel Benavent de B.

Traigo aquí una entrevista que habla de la imagen de España como país y sus efectos en la economía. Léelo y extrae tus propias conclusiones...

David Altheide, analista mediático: ´Creating fear, news and the construction of a crisis'. "La imagen de España paga el crimen de su bienestar" La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 18/10/2010

¿Por qué la imagen de España en EE. UU. es peor que su realidad?

Porque la cobertura de información internacional en EE. UU. interesa a muy pocos, lo que significa que no da publicidad ni ingresos. Por eso los medios invierten tan poco en ella.

Habrá unos mínimos...

Si un medio no obtiene rentabilidad económica, intenta obtener rentabilidad ideológica y esos mínimos son los que cubren las informaciones ideológicamente rentables.

¿Cuáles?

Las que confirman la fe absoluta en la iniciativa privada en la que hemos sido educados.

Pero España tiene libre mercado...

Es sospechosa de socialdemocracia. Si un país tiene, por ejemplo, un sistema de salud pública razonablemente eficiente, sólo se publican las informaciones que demuestran que va a caer en bancarrota. Ese ha sido el caso de España: "¿Lo veis? - se nos ha informado-.¡Ahí tenéis el milagro español!".

¡Pero es que The Wall Street Journal localizó los sanfermines en Catalunya!

El Journal,tras caer en manos de Murdoch, ha acentuado su línea derechista y España era un caballo de batalla: su Gobierno de izquierdas debía asegurar su ineficacia.

Si el Gobierno español fuera de derechas, ¿nos tratarían entonces mejor?

A ningún país se le reconoce un sistema mejor que el nuestro. Cada día escuchamos en los informativos repetir a senadores y congresistas: "En EE. UU. tenemos el mejor sistema sanitario del mundo"...

No es esa su imagen aquí.

Y es el mejor del mundo, pero sólo para la minoría que se lo puede pagar. En cambio, es muy poco eficiente para la mayoría de los norteamericanos, entre los que me incluyo.

Al menos Obama lo ha reformado.

Y ahora perderá las elecciones por ello. La campaña de la Fox, el Journal y la mayoría de los medios ha sido muy eficaz repitiendo: "Con la reforma, funcionarios del Gobierno decidirán eutanasias: ¡cuándo vais a morir y a abortar!", y tonterías parecidas que hacen que la confusión sea tremenda. Y la paga Obama.

¿Nunca hacen autocrítica?

Lo único que admiten - porque es clamoroso-es que nuestro sistema de educación primaria y secundaria no funciona, pero a continuación añaden que es a causa de que "todavía es un sistema público" y que, si lo privatizamos, aumentará su eficiencia.

Es un punto de vista.

Nadie explicará ni estaría interesado en saber que Finlandia, Suecia, Singapur y muchos países tienen uno excelente y público.

Parece muy burdo.

Es efectivo porque nos han formado en esa lógica del miedo que sustituye a la de la razón desde hace medio siglo. Desde los años 50, los periodistas descubrieron que las noticias que infundían miedo: crímenes, droga, guerra fría..., tenían más audiencia.

Y sigue siendo así.

Informativos y películas de Hollywood se alimentaron mutuamente en esa lógica mediática del miedo y, ya en los 60 y 70, cualquier telediario presentaba la realidad como espectáculo y hacía un gran negocio. Y que conste que sólo describo, no condeno.

¿Qué tiene de bueno esa lógica de los medios?

Como la información deportiva, proporciona cohesión social: es algo que todos podemos compartir. Infunde sentido de comunidad y, bien manipulada, hasta de patria.

Si es para bien...

La ficción y la no ficción intercambiaron sus valores hasta que las noticias tuvieron los ingredientes de los culebrones y series: suspense, villanos, héroes, mascotas y grandes emociones, pero sobre todo mucho miedo.

¿Por qué?

Porque es la emoción más eficaz en captar la atención humana: pura amígdala. Y porque los políticos siempre supieron utilizarlo: nada hace obedecer más que el miedo. Y nada da más poder a quien ya lo tiene.

Elemental.

Periodistas y empresarios comprobaron día tras día que el miedo daba audiencia y el terror la disparaba, y los políticos también descubrieron que atemorizar al público mejoraba sus encuestas y luego sus votos. Así que pasaron de exagerar el miedo a crearlo.

¿Lo midieron ustedes?

Durante años medimos los índices de criminalidad y la cobertura que les proporcionaban los telediarios y, a finales de los 70, ya constatamos que, aunque disminuyera el crimen, los minutos que se le dedicaban en la tele aumentaban. Y también los medios para cubrirlo: más reporteros y cámaras.

Un dato certero.

Existe total desproporción entre el miedo de los telediarios y la realidad de las calles, igual que la hay entre los peligros reales del planeta y lo que acongojan los informativos.

Siempre escuchas a quien te alarma.

El miedo siempre provoca ansiedad y odio a la amenaza, así que el siguiente paso fue ir asociándolo a diferentes enemigos: los comunistas, los negros, los traficantes hispanos... Y ahora les toca a los islamistas.

Suele oírse unido a "terroristas".

George W. Bush convirtió el terror en condición de lo real: "Vivimos - repitió-en un mundo de terrorismo": ¿es más peligroso vivir hoy que en la Segunda Guerra Mundial?

No.

Pues mis alumnos viven aterrorizados... ¡Por si los violan al cruzar el campus! Han visto demasiados informativos.

14.9.10

¿VIVEN LOS POLÍTICOS NUESTRA REALIDAD EMPRESARIAL?



Es evidente que el factor confianza es necesario en la vida y en la empresa. Pero me da la sensación que los políticos viven en un país diferente al nuestro! Es verdad que España tiene capacidad de salir de la crisis, a fin de cuentas una crisis no es más que una autoregulación de los excesos... y en esta vida, los excesos siempre se pagan. Y esta crisis, como cualquier otra, favorecerá el cambio estructural de las empresas y la mejora de la competitividad empresarial en un mundo complicado y globalizado. Sin duda estos cambios deben de hacerse desde la perspectiva de la estrategia, porque sino corren peligro de ser germen de futuras crisis: deshacerse del talento interno de las empresas, por ejemplo, hará que las empresas sean gestionadas por -con todo el respeto- jóvenes directivos sin apenas experiencia, aunque mejor formados académicamente y mejor preparados ante la incertidumbre de un mercado caótico como el actual; la desatención de medidas medioambientales por su excesivo costo traerá más degradación del medio ambiente; la paulatina incursión de los políticos en las empresas -con subvenciones bajo el brazo- provocará que las empresas subsistirán cada día más condicionadas -y manipuladas, cómo no- por la Administración Pública y de sus vasallos; leyes y normativas cambiantes fruto de la coyuntura actual, que desorientan a las empresas; corrupción silenciada y de todo tipo, por doquier; jóvenes que sueñan en engrosar las filas del funcionariado (¿otra Grecia?), en vez de emprender proyectos empresariales de futuro... Un triste panorama, que los políticos -y muchos ciudadanos- parecen ignorar!

Curiosamente -y esto me toca mi corazón de asesor de comunicación, experto en gestión de crisis- el gobierno actual -y sus antecesores- ha hecho poco por crear un clima de confianza en la economía española, un estado de opinión favorable a/para las empresas y sus empresarios. España, país modelo seguido por muchos países emergentes, no tiene una "marca país", como muchos otros tienen... ni siquiera sabe hacia dónde va! Seguramente porque casi nadie se ha parado a pensar en una estrategia y en cómo llevarla a cabo. ¿Hacia dónde vamos? ¿Cuál será el papel de España en el mundo globalizado? ¿Seguiremos produciendo bienes industriales o bien seremos un vivero de empresas con creatividad e innovación? ¿Solo somos sol y playas? ¿Seremos algún día Alemania o Francia? ¿Queremos serlo? ¿Qué pasará cuando ciertos países potencialmente turísticos -y de bajo coste- organicen sus infraestructuras y compitan en el mercado turístico? Esas y otras muchas preguntas quedarán en el aire hasta que alguien (y no serán los políticos, ni los sindicatos...) tenga el tiempo y la voluntad suficiente para querer contestarlas y diseñar el camino...

Aquí te traigo una interesante entrevista que demuestra lo dicho. Extrae tus propias conclusiones...

José Manuel Campa, 46 años, secretario de Estado de Economía "La economía española es mucho mejor que su imagen" La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 14/09/2010

Eramos milagro económico y despertamos en pesadilla. Y aceptó el cargo en lo peor. Los que hemos recibido mucho de la sociedad también debemos devolverle mucho...

¿Debía usted encontrar la brújula en el camarote de los hermanos Marx? ..

. Estamos viviendo la crisis económica de nuestra generación, una crisis que marcará la historia. Y este cargo es una atalaya magnífica para un economista.

¡Con un 20 por ciento de paro!

Nuestra tasa de paro es muy alta, pero en perspectiva histórica no es tan excepcional.

¿En qué sentido?

Nuestra tasa de paro se ha doblado desde el 2008 hasta ahora... Igual que la de Estados Unidos y que la media de la UE.

¡Uno de cada cinco activos, en paro!

Desgraciadamente, no es tan insólito: también tuvimos el 20 por ciento de paro durante gran parte de los 90 y después bajó.

Visto así...

Es lo que expliqué en Londres y Nueva York, cuando los mercados nos comparaban apresuradamente con Grecia: que la economía española es mejor que su imagen.

Por ejemplo.

La economía española está mucho más diversificada de lo que se cree incluso aquí.

Pero nuestro "milagro" era el ladrillo.

Habíamos tenido un boom inmobiliario como EE. UU. o Gran Bretaña, pero lo que costaba hacer entender a los inversores internacionales es que nosotros - a diferencia de ellos-no sufríamos crisis bancaria.

¿Por qué?

Porque nuestra banca está más orientada al detalle y por la acertada supervisión del Banco de España, una supervisión que está siendo copiada ahora en todo el mundo.

¿Qué más tuvo que aclararles?

Al ver nuestro déficit por cuenta corriente, creían que la economía española no era competitiva en mercados internacionales, pero la verdad es que somos una de las economías más exportadoras del mundo. Y sí, es cierto que teníamos un déficit público alto en el 2009, pero también que partíamos de un nivel de deuda bajo...

El miedo hace leer las cifras mal.

Era importante aclararles que, por tanto, nuestro nivel de endeudamiento no iba a subir a tasas exponenciales. De hecho, esperamos que esa deuda se mantenga 20 puntos por debajo de la media en la zona euro.

Y lo explicó usted en buen inglés.

Estoy casado con una americana, así que mi inglés es el peor de la familia.

En cualquier caso, le creyeron.

Los datos estaban ahí, pero se habían interpretado mal. Por eso nos comparaban apresuradamente con Grecia. Además, hemos hecho mucho trabajo desde entonces.

Por ejemplo...

Si hace un año nos hubieran dicho que nuestras 45 cajas iban a acabar en 18, hubiera sido difícil de creer; como el ajuste fiscal.

En esta era de internet, ¿era necesario ir a Londres y EE. UU. para explicar eso?

Pues sí, por la misma razón que le doy una entrevista en persona, porque sólo así se aclaran matices y captan ideas: showing up is 50 per cent of the fight (presentarse es ganar la mitad del combate). No hay acción efectiva sin comunicación eficaz.

¿Y aquí en España se le entiende?

Es la gran lección que estoy aprendiendo como secretario de Estado: a veces tomas una medida y crees que se va a entender y luego resulta que se diluye y, en cambio, otra que no esperabas que tuviera impacto, lo tiene.

¿Por qué?

Porque la economía al final depende de dos variables - las dos inobservables-:la percepción de riesgo y la esperanza de beneficio.

Pura psicología, al cabo.

Son las decisiones diarias de 46 millones de ciudadanos: podemos tratar de mejorar sus percepciones, pero son ellos quienes deciden si compran piso, coche o invierten o no.

O cruzan los dedos y esperan.

De momento, ahorran como nunca: el año pasado la tasa de ahorro fue casi del 20 por ciento, el doble que hace dos años.

Tenemos miedo al paro: ¿y usted?

Me temo que no recuperaremos el empleo que teníamos en el 2007 como mínimo hasta dentro de cinco años.

Pero creceremos antes. ¿Por qué nos cuesta convertir crecimiento en empleo?

Es nuestro paro estructural. Y en él pesa la temporalidad: un 40 por ciento de la población activa está - desde hace 15 años-entre un empleo temporal en rachas buenas y el subsidio del paro en las malas.

No es situación que cree confianza.

Por eso hemos aprobado también la reforma laboral.

Tras pedirla o temerla, ahora todos parecen de acuerdo en que no se notará.

Se notará en el empleo a corto, medio y largo plazo. Así iremos creando confianza que hará que ese ahorro vuelva al consumo.

Antes habrá una huelga general.

Es una reacción legítima que respeto.

¿Quién acierta, la UE apostando por la austeridad u Obama por la inversión?

Dos estrategias razonables: Obama tiene capacidad de endeudarse y suavizar el ciclo, y la UE, en cambio, apuesta por el rigor presupuestario para convencer a los mercados.

¿Y la nuestra?

Nuestra opción es el rigor y la consolidación a corto, y los datos de ejecución presupuestaria indican que vamos a cumplir los objetivos de reducción del déficit.

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